Ruta del Cempasúchil 2026: Xochimilco en flor, al amanecer o al atardecer
Por JP Ojeda
Octubre pinta de naranja los canales del sur de la ciudad. Del 2 de octubre al 8 de noviembre, la Ruta del Cempasúchil propone recorrer Xochimilco en trajinera entre chinampas donde se cultiva la flor de Día de Muertos, con dos horarios muy distintos: una salida antes del amanecer, a las 4:30 horas, y otra por la tarde, a las 16:00 horas, para ver cómo cae la luz sobre los campos.
El recorrido lo organiza Explora Xochimilco, un operador privado, y de acuerdo con la información difundida por el organizador y reseñada por medios como Crónica e Infobae, dura entre tres y cuatro horas. El punto de encuentro es el Salón Michmani, en la Pista Olímpica de Canotaje Virgilio Uribe, junto al embarcadero de Cuemanco, en la zona de chinampas que todavía conserva un fuerte uso agrícola.
Qué incluye la Ruta del Cempasúchil
La experiencia comienza con la llegada a una trajinera decorada con un catrín, una catrina o un personaje mítico, y sigue con una explicación sobre el sistema de chinampas, las islas de cultivo construidas sobre el lago que dieron de comer a la cuenca de México durante siglos. El trayecto incluye una parada en la Chinampa del Cempasúchil, donde se puede caminar entre los surcos de la flor y conocer cómo se cultiva.
Otra estación es Axolotl Calli, un espacio con una representación de panteón y una ofrenda en la que los asistentes pueden colocar la fotografía de un familiar o de una mascota que ya no está. Según el organizador, durante el recorrido se ofrece una degustación de café de olla, pan de muerto, tamales de quelite y un postre, además de música prehispánica, narración de leyendas, una demostración de juego de pelota y una bebida ancestral.
El boleto cuesta 1,199 pesos por persona. Las niñas y los niños de 0 a 4 años no pagan, y desde los 5 años se cobra la tarifa completa. La reservación es obligatoria, el cupo es limitado y el organizador indica que no hay reembolsos, por lo que conviene confirmar fecha y horario antes de pagar. Los boletos se adquieren directamente con Explora Xochimilco o a través de Boletópolis.
Para quien llega en auto, hay un estacionamiento privado con costo de 100 pesos y uno público gratuito, aunque este último no cuenta con resguardo. Por la hora de salida, sobre todo en el recorrido de las 4:30, el organizador recomienda llevar abrigo, ya que la temperatura en los canales baja de madrugada, y repelente contra mosquitos.
Una flor que sostiene a 460 familias
Detrás del paisaje hay una economía que ha crecido de forma notable. Según datos de la Secretaría del Medio Ambiente capitalina (Sedema) correspondientes a la temporada 2025, en la ciudad se produjeron alrededor de 6.3 millones de plantas de cempasúchil y se vendieron cerca de 5.96 millones, es decir, alrededor del 93 por ciento, con una derrama de 101.7 millones de pesos para 460 familias productoras de Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta.
La comparación con años anteriores ayuda a dimensionarlo: la Sedema reportó que en 2018 se producían unas 664 mil plantas, y que la flor capitalina ya llegó a 20 estados del país. Parte de ese crecimiento se ha impulsado con el programa Altépetl Bienestar, que apoya la producción agrícola en el suelo de conservación de la ciudad.
Muchas de estas plantas nacen con una técnica chinampera tradicional, el chapín: el lodo que se extrae del fondo de los canales se extiende sobre la chinampa, se corta en pequeños cubos y en cada uno se siembra una semilla. Es una forma de cultivo que aprovecha el propio ecosistema lacustre y que forma parte del patrimonio agrícola que hizo famoso a Xochimilco.
La flor, de nombre científico Tagetes erecta, es nativa de México. Su nombre en náhuatl, cempohualxóchitl, suele traducirse como flor de veinte pétalos o flor de muchos pétalos, y su color y aroma la han convertido en el símbolo de las ofrendas que guían a las almas en su regreso durante el Día de Muertos.
Cómo aprovechar la visita
La Ruta del Cempasúchil es una opción para quien quiere ver los campos en flor con guía y actividades incluidas. Quien prefiera un plan más libre puede organizar su propia escapada a Xochimilco entre canales, flores y tradición y, más cerca de noviembre, sumar una visita a Tláhuac, donde Mixquic mantiene viva la memoria de los muertos con una de las celebraciones más conocidas de la capital.
Comprar la flor directamente a productores de las alcaldías del sur es otra manera de apoyar a las familias chinamperas. Y si el espacio en casa es reducido, unas cuantas macetas bastan para armar una ofrenda en un departamento pequeño sin renunciar al color que define la temporada.