Daniel Manrique en Tepito: retrospectiva del muralista del barrio
Por SODAVELO
Daniel Manrique por fin tiene la exposición que el barrio le debía. Desde el viernes 9 de octubre, la Galería José María Velasco, en Tepito, presenta «El ñero en la cultura. Daniel Manrique, muralista del barrio», la primera retrospectiva dedicada al artista (1939-2010), con más de 150 piezas, algunas inéditas, además de material audiovisual y de archivo. La entrada es gratuita y la muestra seguirá abierta hasta marzo de 2027, de acuerdo con el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
La exposición forma parte de las actividades por el 75 aniversario de la galería, que abrió el 7 de septiembre de 1951 como parte de un proyecto de galerías populares impulsado por el museógrafo Fernando Gamboa con la vocación de acercar el arte a comunidades populares. De las tres que nacieron con esa idea, es la única que sigue activa. Que el festejo gire alrededor de Manrique no es casualidad: su obra y su trabajo comunitario están ligados a la historia del recinto y de las calles que lo rodean.
Quién fue Daniel Manrique, el muralista de Tepito
Manrique fue integrante del colectivo Tepito Arte Acá y dedicó buena parte de su vida a pintar el barrio desde adentro. Su hijo, Salomón Israel Dorado Ávila, lo resumió durante la inauguración: su padre pensaba que había que crear obra para el pueblo, no un arte simplificado, sino uno que la gente pudiera entender. Y añadió una idea que atraviesa toda la muestra: mientras afuera se hablaba del barrio bravo, la fayuca y los boxeadores, Manrique veía oficios, comerciantes, infancias, vecindades y una historia que no siempre estaba en los libros.
La secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, coincidió en un mensaje enviado para la apertura: hablar de Manrique, dijo, es hablar de un artista que encontró en el barrio mucho más que un tema, que dio un lugar central a los personajes de la vida cotidiana y que llevó a Tepito más allá del Centro Histórico, incluso con murales que pintó en el extranjero.
Qué hay en la retrospectiva de Daniel Manrique
El recorrido reúne obra fechada entre 1967 y 2007 y se divide en tres núcleos. El primero, «Entre la experiencia material y las influencias artísticas; un Manrique poco conocido», muestra su lado experimental con distintos materiales. El segundo, «Desde y para el barrio. Jalando parejo y haciendo la vida más chida», aborda su relación con la comunidad. El tercero, «Desde el boceto hasta el muro. El ñero muralista», sigue el proceso de sus pinturas de gran formato.
Entre las piezas destacan dos rescates. Uno es el mural restaurado «Consecuencias del industrialismo ajeno y la posibilidad de desarrollo con sensibilidad, conocimientos y pensamiento propio», que llevaba casi dos décadas sin exhibirse. El otro es una colección de 60 bocetos dibujados sobre servilletas, un formato modesto que permite asomarse a la manera en que el artista anotaba sus ideas antes de llevarlas al muro.
La curadora, Ana Lizeth Mata, explicó que la sección de murales incluye bocetos y fotografías de obras que ya no existen, de otras que permanecen y de material de archivo, y que el cierre está dedicado a Tepito y a la colonia Guerrero, donde quedó registrado su trabajo comunitario. Su expectativa es sencilla: que el público redescubra a Manrique.
La mayor parte de las obras proviene del acervo familiar. El director de la galería, Luis Miguel León Cornejo, recordó que en 1973 el recinto presentó una muestra colectiva con obra de Manrique, pero que es la primera vez que se reúne un número tan amplio de sus piezas, gracias a que la familia abrió su archivo. La directora general del INBAL, Alejandra de la Paz Nájera, la calificó como una retrospectiva más que merecida.
Cómo visitar la galería en Peralvillo
La Galería José María Velasco está en Peralvillo 55, colonia Morelos, alcaldía Cuauhtémoc. Abre de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas, y no cobra entrada. La exposición estará hasta marzo de 2027, así que hay tiempo para ir con calma, incluso más de una vez: la cantidad de bocetos y documentos premia a quien se detiene a leer las fichas y a mirar los detalles.
La visita tiene un valor adicional para quien conoce Tepito sólo de oídas. Ver el barrio a través de los ojos de uno de sus artistas, en un recinto que los propios vecinos hicieron suyo, cambia la conversación sobre la zona. Es la misma lógica de rescate de la memoria popular que estará en la Feria de los Barrios en la plaza de Santo Domingo, a unas cuadras de ahí.
Para quien quiera seguir el hilo del arte en los muros, en Metrópoli 360 hemos escrito sobre el muralismo en espacios públicos y su conversación con el barrio. La retrospectiva de Manrique es, en el fondo, una prueba de que esa tradición también se escribió desde las vecindades y no sólo desde los edificios oficiales.
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