Coyuntura
Deuda externa de México sube a 645.7 mil mdd
El saldo creció 55.6 mil mdd en 2025, pero sólo 23.9 mil mdd provinieron de transacciones financieras.
La deuda externa bruta de México cerró 2025 en 645.7 mil millones de dólares, equivalente a 35.1% del PIB, de acuerdo con la Posición de Deuda Externa Bruta reportada por el Banco de México. Un año antes, el saldo fue de 590.1 mil millones de dólares, equivalente a 32.2% del PIB.
El aumento anual fue de 55.6 mil millones de dólares, pero no todo ese incremento corresponde a nueva deuda contratada. Banxico precisa que 23.9 mil millones de dólares provinieron de transacciones de cuenta financiera; el resto se explicó por variaciones cambiarias, precios y otros ajustes de valuación.
La distinción es clave. Titular que México “se endeudó” por 55.6 mil millones de dólares sería impreciso, porque mezclaría nuevas operaciones financieras con efectos contables derivados del tipo de cambio y de precios.
Dentro del saldo total, la deuda externa del sector público llegó a 349.3 mil millones de dólares al cierre de 2025, mientras que la del sector privado se ubicó en 296.4 mil millones de dólares. Esto confirma que el sector público concentra más de la mitad de la deuda externa bruta, aunque el sector privado también tiene un peso considerable.
En el desglose de Banxico, el gobierno general registró 245.0 mil millones de dólares; las empresas públicas, 81.0 mil millones; el crédito entre empresas por inversión directa, 144.2 mil millones; y el sector privado no financiero, 113.5 mil millones de dólares.
La deuda externa del sector público aumentó de 315.6 mil millones de dólares en 2024 a 349.3 mil millones en 2025. De ese incremento, Banxico identifica 8.4 mil millones de dólares como transacciones financieras; el resto provino principalmente de variaciones cambiarias, precios y otros movimientos de valuación.
Hacienda maneja otra medición: la deuda externa neta del sector público federal, que descuenta ciertos activos financieros asociados a esos pasivos. Al cierre del primer trimestre de 2026, ese saldo fue de 235.7 mil millones de dólares y en ese periodo se registró un endeudamiento externo neto de 10.2 mil millones de dólares.
La deuda externa no es hoy el único ni el mayor componente de la deuda pública mexicana. Hacienda reportó que, al primer trimestre de 2026, la deuda neta del sector público federal fue de 19.27 billones de pesos, con una mayor proporción contratada en moneda nacional. Aun así, la deuda externa mantiene relevancia porque expone al país al tipo de cambio y exige pagos en divisas.
Esa presión ya se refleja en el costo financiero. De enero a marzo de 2026, el sector público federal pagó 4.6 mil millones de dólares por intereses, comisiones y gastos de deuda externa, además de 208.6 mil millones de pesos por el costo de la deuda interna.
Para el resto de 2026, Hacienda estimó amortizaciones externas por 10.3 mil millones de dólares entre abril y diciembre. De ese monto, 25.3% corresponde a mercado de capitales, 46.3% a créditos directos y Pidiregas, y 28.4% a líneas de comercio exterior y organismos financieros internacionales.
El impacto más inmediato recae sobre el presupuesto federal. El IMCO reportó que, en el primer trimestre de 2026, pensiones, gasto federalizado y costo financiero concentraron 61.1% del gasto neto total, lo que dejó 38.9% para funciones sustantivas como salud, educación, inversión y seguridad.
Para el CIEP, la presión fiscal de la deuda no debe medirse sólo como porcentaje del PIB. El centro estima que, en 2026, la deuda pública equivaldría a 151 mil pesos por habitante, como indicador de carga fiscal potencial, y advierte que el costo financiero de la deuda será equivalente a 4.1% del PIB.
La lectura de fondo es que México no enfrenta una crisis inmediata de deuda externa, pero sí una presión fiscal creciente. El costo financiero, las pensiones, Pemex y un menor crecimiento económico reducen el margen del gobierno para sostener inversión y servicios públicos sin más deuda o sin una reforma fiscal.