Papelería electoral: lo que implica para la elección CDMX 2027
Por JP Ojeda
La conferencia matutina de este jueves 29 de octubre en Palacio Nacional estuvo dedicada, en buena parte, a despedir a Cuauhtémoc Cárdenas, pero en la ronda de preguntas la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abrió un frente que toca de lleno a la Ciudad de México rumbo a 2027: el negocio de la papelería electoral. La mandataria pidió a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) investigar a las “dos o tres empresas” que, según dijo, llevan más de 20 años repartiéndose los contratos de boletas y materiales, y anunció que la próxima semana presentará una propuesta para que Talleres Gráficos de México produzca la mayor parte de esos insumos.
El planteamiento no se limitó al Instituto Nacional Electoral (INE). De acuerdo con las coberturas en vivo de la conferencia, Sheinbaum habló de contratos del INE y de los organismos públicos locales electorales (OPLE), es decir, de los institutos de cada entidad, entre ellos el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), que organiza la elección capitalina del 6 de junio de 2027.
“No puede haber tapadera de una corrupción”, enfatizó la presidenta, frase que recogieron coincidentemente los minuto a minuto de El Universal y Ámbito. En estilo indirecto, la mandataria describió a esas compañías como intermediarias que concentran adjudicaciones hasta formar un duopolio o un triopolio y que, en algunos casos, no cuentan con trabajadores propios y subcontratan los servicios por los que cobran.
Los “coyotes” de la papelería, según Palacio Nacional
En la misma conferencia, Pablo Gómez, presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral y extitular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), detalló cómo operan, a su juicio, esas empresas. Según las versiones coincidentes de El Universal y El Heraldo de México, afirmó que “no tienen planta industrial” y que “no fabrican nada”: ganan las asignaciones y después compran los insumos o mandan imprimir a terceros.
Gómez sostuvo además que ese esquema ha funcionado tanto en el INE como en los OPLE, y que la UIF incorporó a varias de esas compañías a su lista de personas bloqueadas. El funcionario también informó que en esa lista quedó una persona cercana a la expresidenta del INE, Guadalupe Taddei, por presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita. El tema llega después de que la presidenta pidiera al instituto, desde el 20 de octubre, aclarar las presuntas irregularidades en contratos millonarios con proveedores de materiales electorales, y en medio del relevo que dejó a Blanca Cruz García al frente del INE.
Sheinbaum explicó que la propuesta que presentará la próxima semana busca convertir a Talleres Gráficos de México en una empresa con consejo de administración y con observación externa, para que ahí se produzca la mayor parte de la papelería electoral. Según El Economista, la mandataria mencionó entre esos insumos no solo boletas, sino también mamparas y chalecos para el personal de casilla, y pidió ampliar la participación de proveedores: “Que se abra todo eso”, dijo, de acuerdo con esa cobertura y con la de Ámbito.
La presidenta insistió en que la prioridad inmediata es garantizar que toda la papelería para los comicios de 2027 esté lista a tiempo y se adquiera mediante licitaciones transparentes. También advirtió, según las coberturas, que no se trata de un linchamiento mediático, sino de que las autoridades competentes investiguen, y que la revisión debe abarcar tanto la gestión de Taddei como la anterior.
Qué significa para la elección de la CDMX en 2027
Para la capital, la discusión tiene una particularidad: el IECM ya decidió quién imprimirá sus boletas. El 2 de septiembre de 2026, su Consejo General aprobó que Talleres Gráficos de México se encargue de las boletas, las actas y la documentación electoral auxiliar del Proceso Electoral Local Ordinario 2026-2027, según el boletín oficial del propio instituto. Esa documentación servirá para elegir las diputaciones al Congreso de la Ciudad de México, así como las alcaldías y concejalías de las 16 demarcaciones territoriales.
Como ya se ha reportado, el calendario aprobado por el IECM para la elección capitalina de 2027 contempla la renovación de 66 diputaciones locales, 16 alcaldías y 204 concejalías, y el proceso arrancó formalmente el 7 de septiembre. Es decir, la parte más visible de la papelería, las boletas que millones de capitalinos marcarán en junio, ya está asignada a la misma institución pública que la presidenta quiere fortalecer.
La relación no es nueva. El IECM ha documentado que Talleres Gráficos imprimió su documentación en los procesos electorales de 2000, 2003, 2006, 2008-2009, 2011-2012, 2014-2015, 2017-2018, 2020-2021 y 2023-2024, así como en las consultas de presupuesto participativo. Para la elección de 2024, el instituto capitalino informó que mandó imprimir 24 millones 886 mil 209 boletas para 13 mil 432 casillas, con medidas de seguridad como papel con fibras ópticas, marca de agua, microimpresión y tinta visible solo con luz ultravioleta.
Ese antecedente coloca a la Ciudad de México en una posición distinta a la de otras entidades. Un reportaje publicado este jueves por El País señala que, en 2024, el INE pidió a los OPLE privilegiar a Talleres Gráficos para su documentación, pero que solo 13 entidades lo hicieron, y que no más de diez empresas privadas han acaparado durante décadas los contratos, principalmente con los institutos locales.
Lo que falta por saber
Que las boletas capitalinas estén en manos de una imprenta del Estado no cierra todas las preguntas. El boletín del IECM sobre el acuerdo de septiembre se refiere a la documentación electoral; no detalla quién producirá los materiales para 2027, como urnas, mamparas, canceles o cajas paquete, rubros que la presidenta incluyó en su crítica. Tampoco se sabe aún si la propuesta federal implicará que los OPLE, como el capitalino, deban contratar obligatoriamente con Talleres Gráficos o solo que la empresa pública tenga más capacidad para atenderlos.
Otro punto pendiente es el tiempo. Sheinbaum reconoció que la Constitución impide cambiar las leyes electorales una vez iniciado el proceso, por lo que cualquier modificación de fondo tendría que evaluarse con cuidado. Para la capital, donde la jornada será concurrente con la federal, eso significa que la elección de 2027 se organizará con las reglas actuales, aunque los contratos de materiales sí podrían quedar bajo una vigilancia más estrecha de la ASF y de la opinión pública.
La discusión se suma a un ambiente político ya cargado: como se ha documentado, las elecciones de 2027 en la CDMX llegan marcadas por la inseguridad y la polarización. A eso se agrega ahora la pregunta de cuánto cuesta, y quién se queda con el dinero, cada boleta, urna y mampara que se usará en las casillas de la ciudad.
Por ahora, lo dicho en Palacio Nacional confirma que la papelería electoral será tema central en las próximas semanas, con la propuesta sobre Talleres Gráficos anunciada para la siguiente semana y la revisión de la ASF en curso. Para los capitalinos, la buena noticia es que sus boletas ya tienen imprenta asignada; la tarea pendiente es vigilar que el resto de los materiales de la elección local se contrate con la misma transparencia que hoy se exige al INE.
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