La sombra de la renuncia de Taddei alcanza a la elección de 2027
Por JP Ojeda
La renuncia de Guadalupe Taddei Zavala a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE), anunciada este domingo y que será entregada el lunes 26 de octubre en la Cámara de Diputados, ocurre con el Proceso Electoral Federal 2026-2027 ya en marcha. La sospecha que rodeó su salida y el relevo pendiente colocan al árbitro electoral ante un reto doble: organizar la elección intermedia y recuperar la confianza.
Un proceso que ya comenzó
En su mensaje de despedida, difundido como comunicado 460 del INE, Taddei recordó que el proceso electoral arrancó el 10 de septiembre y afirmó que los trabajos operativos, técnicos y logísticos “avanzan por los cauces correctos”. Sostuvo que “la responsabilidad de organizar las elecciones va mucho más allá de cualquier persona” y que la estabilidad, credibilidad e independencia del instituto “son bienes públicos que debemos proteger”.
El País advirtió que el organismo se prepara para unos comicios que exigirán coordinación interna, capacidad operativa y “plena confianza”, y que deberá limpiar su imagen y esclarecer el escándalo “sin comprometer la integridad de la institución y los comicios”.
Las contrataciones bajo lupa
Uno de los puntos sensibles para 2027 es el material electoral. De acuerdo con Reforma y El País, Cajas Graf y Corporativo ZEG, señaladas por sus vínculos con el entorno de Taddei, son proveedoras de materiales electorales y han sido investigadas por la Unidad de Inteligencia Financiera. La Auditoría Superior de la Federación abrió una investigación de oficio sobre las contrataciones del INE, que según Excélsior alcanza también a organismos públicos locales.
Excélsior también refirió una llamada difundida en redes, no verificada por autoridad alguna, relacionada con el fallo de la licitación para producir la nueva credencial para votar. El resultado de las revisiones podría incidir en cómo se adquieren insumos para la jornada de 2027.
El relevo y el riesgo de la tómbola
En lo inmediato, según Expansión y Excélsior, las diez consejeras y consejeros restantes elegirán de entre ellos a una presidencia provisional. La designación definitiva corresponde a la Cámara de Diputados, que de acuerdo con Excélsior analiza emitir la convocatoria a mediados de noviembre, en un proceso de tres a cuatro semanas que culminaría entre principios y mediados de diciembre. La votación requiere dos terceras partes de los diputados presentes.
Si no se alcanza esa mayoría calificada, la Constitución prevé que la designación se resuelva por insaculación, la llamada “tómbola” en San Lázaro. Ese escenario implicaría que la persona que encabece el INE durante la elección intermedia fuera elegida por sorteo entre los finalistas, sin un acuerdo político amplio detrás. Evitarlo dependerá de la negociación entre las bancadas.
Quien resulte electo completaría el periodo que Taddei inició en abril de 2023, que se extiende hasta 2032, por lo que encabezaría no solo la elección de 2027 sino también la presidencial de 2030.
La presión política
La presidenta Claudia Sheinbaum, según El País, exigió que no exista “ninguna sombra de corrupción” en el organismo electoral y dejó la decisión en manos de Taddei. En el Consejo General, según Excélsior, representantes del PRI y de Somos confrontaron a la consejera por los videos en los que aparece con un proveedor. El Universal publicó en su columna Bajo Reserva que crecían las voces de todos los partidos que pedían su renuncia.
La versión de Taddei
En su mensaje, la funcionaria calificó los señalamientos como “trascendidos, montajes, filtraciones y versiones” que deben verificarse y advirtió que el combate a la corrupción no debe usarse “como consignas selectivas ni como instrumentos de presión”. También dejó claro que su salida “no releva a nadie del deber de esclarecer” los hechos. Hasta ahora ninguna autoridad ha determinado responsabilidad alguna, y las personas señaladas conservan la presunción de inocencia.
“Las personas cumplimos ciclos. Las instituciones permanecen”, concluyó Taddei. La prueba de esa frase será la elección de 2027.
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